A Dayana
Han quedado atrás
los contornos.
Mis ojos sólo
tienen un foco.
Mi vista se ha
aclarado.
Dieciséis años
son pocos.
Han quedado atrás
los contornos.
Para ti únicamente
son mis ojos.
Hemos caminado y hemos
volado
sobre sabanas y collados.
Hemos sembrado,
entre besos y
abrazos
(con rizas y
llanto).
Han nacido dos
olmos.
Hemos volado alto
(también bajo),
entre nubes mammatus,
jamás separados.
Hemos caminado.
Nos hemos
cansado.
Nos hemos esforzado.
No hemos cesado.
Pero, como no
muere
sino que
permanece:
Te amo, y
te amaré por siempre.
José
Perdomo
14/02/2024
