A
Dayana
Déjame sufrir a tu lado cuando sufres.
Permíteme disfrutar de tu bien.
Quiero alegrarme de tus dones.
Permíteme presumir, tan sólo de tu amor.
No quiero vanaglorias a tu lado.
No quiero herir tu corazón.
No quiero buscar más que tu alegría.
Ámame y aleja de nosotros,
la ira y el rencor,
envueltos en la coraza
de un solo corazón.
Déjame compensar cada día
con mi cansancio y mi fuerza
la candidez de tus caricias
y el regalo de tu regazo.
Hoy y todos los días
quiero proclamar mi amor verdadero
que reposa en las manos del eterno
guardado para ti, mi bella.
Mi amada de pacto perpetuo.
No llores nunca,
déjame llorar por ti.
No dudes nunca,
te amo sólo a ti.
Si la carga es pesada,
déjame llevarla por ti.
Ámame esposa.
Yo te amaré siempre a ti.
José Perdomo
25-09-2013
